Ciao, seguro que nos volveremos a encontrar.
Gracias por todo
Suena disparatado pero la soledad me sienta de puta madre. Esa sensación de no poder hacer mal a nadie… siempre indago en como dejarme llevar y encontrar ese puto camino que no se dibuja ni a garabatos.
La verdad es que siempre depende de las circunstancias y ahora se dan así: de dos a cuatro semanas en Carpino; con ganas de ver a tres personas, una amiga virtual, una señorita que me ha dejado tocadillo del labio superior y a mi hermana.
¿Y qué hacer? Pues pensar en el retrato de mi propio yo, tumbado en un sofá cama ubicado al lado de una mesa sucia y una cocina ridícula, aún más sucia… con compañeros poco sensibles… a mi manera, con los que no consigo esa confianza plena que ayude a pasarlo bien allí donde esté con ellos, con silencios incómodos, desvaríos totalmente contrarios a mi parecer… una cosa tenemos en común, somos heterosexuales y estamos en las mismas circunstancias… ¡a espera no! Yo estoy penalizado económicamente, perdón; estando a 3000 kilómetros de casa, no puedo ni ahorrar un poco para cuando vuelva pegarme un detalle.
Por eso quizás estoy mejor a solas, por eso quizás sea mejor seguir soñando con esa que no me mordió el labio, pero con ganas me quedaba yo de arrimarme al suyo "súbito".
Sí que es verdad, que me pillaré internet si es que esto va para largo.
Ciaooo….
Volviendo atrás en el tiempo
Descubrí el candor de tus ojos
Negros que respiraban desbordando
Entusiasmo y alegría.
Aquellos ojos negro, grandes;
Como dos eclipses lunares
Que ciegan lo que divisan
A su alrededor,
Se volvieron minúsculos
Por el brillo de alguna luz
Que no dejaba ver
Con claridad.
Fue causa también, seguro;
Del segundo día que lloraron,
Tan tristes y angustiados;
Que ahogaron sus pestañas.
Fue causa también, seguro;
De no ver nunca tus ojos
Suficientemente brillantes
Como para oírte, mirándote.
19-Noviembre-1997
Ayer llovió entre un arcoíris maravilloso
Ayer trabajé pero no produje
Ayer oí voces pero no escuché
Ayer hice la comida pero no tenía hambre
Ayer descansé en la mierda
Ayer no deseé los buenos días a nadie
Ayer bebí sin tener sed
Ayer escuché música y me relajé
Ayer seguí soñando despierto
Ayer obvié la realidad
Ayer crucifiqué a los sensatos
Ayer descubrí el amor
Ayer comencé a quererme
Ayer conocí el fin del mundo
Ayer volví a nacer
Ayer morí antes de tiempo
Ayer venció la sonrisa a la amargura
Ayer solito fui feliz rodeado de gente

La camaradería se perdió entre euros…
Queda la confianza ciega o el destierro
Destierro tan ansiado por mi
Que me veo languidecer en mi locura,
Destierro tan lejano por otra parte
Que el camino hasta el horizonte no se divisa.
Cruel destino de aquel que pasa hambre,
Cruel vida la del samurai y la geisha,
Cruel sino el del hereje durante la Inquisición
Cruel porvenir el del esclavo en Egipto…
Cada época busca la manera equivocada
De prosperar, de mejorar, de vivir…
Y al parecer siempre gana el más fuerte
Igual ahora que hace veinte millones de años
Desconfío que ahora acierten los poderosos,
Su base es tan efímera como los dioses egipcios,
El código del guerrero o la santa cruz
Desconfío por que el pan de cada día
No se corresponde con el sudor derramado,
Desconfío por que el ciudadano
No mejora como la plusvalía.
Desconfío enteramente por que otro
Guarda las ganancias de uno mismo.
Desconfío por que el odio se genera
Por la cobardía de unos pocos
En vez de por la mayoría.
Desconfío de cada movimiento
Por que el susurro no le acompaña.
Desterrar a la luna no se puede
Ya es territorio de cobardes
Es exclusiva de esos pocos
Que se atreven a cercar un sueño.
Desterraré en la esquina que me dejas
Al borde de tu cama, y allí olvidaré
Que no se divisa el camino
Y allí haré mis sueños realidad
Ciego de confianza.
Digan lo que digan,
Hagan lo que hagan.
29-Mayo-2008

Dicen que está la sombra
Que cobija el alma que se dibuja
Tras el mundano perfil
Que nos alberga y nos protege.
No estaría de más cuidarles
No sea que un día estemos
Tan desprotegidos
Que no sepamos donde acudir
Y muramos achicharrados.

Litigar conmigo mismo.
Inmediatamente acordaba tregua y
Caía en el letargo, asfixiado por
Impulsos incontrolables…
Agonizaba entre las sábanas
Haciendo del descanso un verdadero infierno…
Entonces te invité a una cerveza, te
Reíste de mi tatuaje y acordaste
Nublar mis litigios, mis infiernos…
Ahora cuando caigo en el letargo, la
Noche es estrellada;
Donde las paredes que me acorralaban
Encuentro paraísos con playas y acantilados donde
Zarpar hasta esas sábanas… que nunca he visto.
Sólo es un momento, donde me
Abandono y descanso. Noches donde la
Luna es compartida a miles de kilómetros,
Azules cielos donde vuelo a tu lado con
Zapatos nuevos de lunares verdes.
Angustia brumosa y gris que colorea la
Realidad, haciéndola potable; a pesar de todo.
Y deshacerme cual espuma en la mar
Me parece imposible hasta el momento
Ya que las noches se pasan y el sueño
Vuelve a recrudecer cada uno de mis poros
Se instala la apatía, quizás la calma para otros;
Se acomoda de manera que no me deja ver
Más allá de esas sábanas que me hacen dormir
Tan bien, que a veces me olvido de esa agonía
Tan bien, que el despertar me hace enmudecer el horror
Tan bien, que el murmullo de tus ojos deshace
Mis espantos, mis horrores hasta el punto
De no querer, no poder despertar jamás.
Lo cual es imposible, de ahí mi espanto,
Mi temblor, mi tremenda tristeza sin descanso.

Supongo que la única manera de encontrarle es a base de placeres, de sus pequeños instantes, grandes momentos, intensos desencuentros… placeres
Me siento el hombre más dichoso del mundo. ¡Escúchame! Para encontrar mi camino en la vida, debo de hacer lo que más deseo: estar a tu lado.
No me digáis el reproche: Ya lo sé, ¡todos lo sabemos!
Pero ahora estoy escribiendo yo, ¡habértelo pedido antes!
Si es verdad, estoy haciendo algo que no quiero en mi camino: soñar. Para andar un camino lo imprescindible es andarle, de manera tenaz, pararse a soñar no es de privilegiados es de ingenuos, de perdedores, de holgazanes… por que supongo que andar alguna vez no me apetezca, pero sabiendo el camino… Ángel, bésala, abrázala, y cállate.

Fue dulce tu aroma, tus besos, tus caricias, el calor y el frío que compartimos, las risas y los llantos que vivimos, los silencios y las interminables charlas que nos acompañaron en ese Paraíso montado a nuestra medida…

Día tras día traduzco el ímpetu que me provocas, resaltando mil detalles que ahoguen en el remanso la pasión… en vano por que uno tras otro, esos mil detalles no implican más que uno de tus besos.
¿Será cierto que todo aquello que a otros llena, para la inmensa mayoría no tiene ninguna importancia? Olvidadlo vivo en otro mundo, es difícil, incomprensible, paupérrimo- en momentos como ahora-, delicioso en otras…
Calma angelito del olvido, recuerda los hechos que compiten con antagónicos sentimientos que hoy son más que ayer, pero en otros momentos no han sido la pauta a seguir. Aún no alcanzas a sentir dónde, cuándo y cómo quieres…ni si quiera defines claramente que es eso que quieres…

No sé si son en vano tus esperanzas de un final feliz o son tan viscerales como tu pasión o son tan infundadas como la razón para amarnos (sino infundada, si desconocida)…
Para mí es tan doloroso negar el final feliz como para ti lo pueda ser decir las palabras que me demuestras cada vez que cierras los ojos y me besas con una calidez y una pasión mezcladas a su justo nivel para provocar en mi –o que provoca, de echo- esos escalofríos de culpabilidad, amor y acotada pasión ¿o apocada?... Un te quiero tan verdadero como nuestro sueño.

La quiero para mí solo, la quiero más que a ti, incluso soy celoso de que se comparta; aunque tampoco creo que alguna se parezca a la mía. Ahora se intenta escabullir entre alcohol, drogas, mujeres fáciles… pero ahora que no quiero entre otras muchas por qué no puedo, empieza a aflorar ante mí, me encandila tanto, es tan bella, se deja querer tanto, tan delicadamente como a mí me gusta, sin prisa pero sin descanso…
Quizás porque mi depresión se parece tanto al amor, por eso es tan bella, tan dolorosa, tan silenciosa, tan visceral…
Me descuido dos días y estoy borracho por su veneno. Qué cuales son síntomas a grandes rasgos: deambulo por los lugares bien conocidos por todos en silencio, fumo despacio y en demasía, escucho más de lo normal, recuerdo, me encierro, vuelvo a saber que no recuerdo desde cuando no lloro y sobretodo filosofo mucho…
Ahora estoy depre pero ella me hace sentir bien, muy bien, único, excepcional… temporalmente, realmente vivo.
10-Diciembre-2003
Ahora después de las 11 y pico ya se disipó, quizás porque me encontré a tu Floor (Claudio), quizás porque te quiero más a ti que a ella.
Es lo que tiene perder la inspiración, al ado del mar, a 3000 kilómetros de ti... es lo que tiene tirar un beso al aire... y buscarle como un puto subnormal





