
Ayer conocí a Ángela, la dueña de un bar en una plaza cerca de casa por el que casi no voy, la ví en badoo y la saludé... es una de esas mujeres que tienes que conocer por que su apariencia engaña... hablamos de mi relación, de mi heroica subida al trono... y, en silencio, con sus ojos lagrimosos y sus atentos vaivenes; me habló de sus heridas... por los temores de la red, de lo fácil que es enmascararse aquí para luego sólo querer echar un polvo.
Lo jodido es que para algunos, me incluyo; internet es la esperanza de dar a conocer la parte menos "popular" de uno mismo a ese pueblo que sólo escucha el claxon de los coches, los telediarios teledirigidos y esos anuncios manipuladores...
Es dificil tener bajones e ilusiones al mismo tiempo, en el mundo de ahí afuera es mejor ser inmutable, quedarse perplejo ante lo políticamente incorrecto, no salirse de la norma, no desentonar, ir a los sitios de moda o a los de toda la vida... ¡aquí no! aquí puedes ser racista un día y apuntarte a una ONG casi a la vez...
Yo no apoyo esto último, pero no deja de ser libertad... sin hacer mal a nadie, son pensamientos e ideas escritos en un momento.. que pasa....
Algunos se aprovechan, revasan el alfabeto binario y se pierden, se contradicen o simplemente hacen daño...
Espero que sean los menos, pero pienso racionalmente que son los más en ciertas páginas de contactos... si se quiere echar un polvo, por que no decirlo? Lo veo menos hipócrita, en serio.
Bueno que se me va la pinza y no veo el final, simplemente apoyar a todas esas personas que en internet son sinceros consigo mismos... sean blancos, cristianos, musulmanes, chinos, etarras, nacis o lo que sea... internet es libre (menos en China que yo sepa) y maravilloso para desahogarse... lo tenían que poner como terapia, pero todo tiene sus límites, y aquí son claros: la realidad es otra cosa muy distinta a internet.